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Reproducimos a continuación parte de la entrevista publicada en La Tribuna de Ciudad Real el pasado domingo 20 de Enero a la nueva jefe del servicio de Oncología Radioterápica del Hospital General de Ciudad Real.

Iba para maestra, pero cuando estudió en tercero de BUP la célula descubrió todo un mundo. Primero optó por Medicina de Familia y le gustó. Lo que no le gustó tanto fue dejar el ambiente hospitalario en el segundo año de residencia. Por ello, volvió a presentarse al MIR y eligió Oncología Radioterápica. Asegura que todo lo que es profesionalmente  se lo debe a cuatro personas: Eduardo Lanzós, hasta septiembre de 2012 jefe de este servicio en el 12 de Octubre; Ana Mañas, la que fuera su tutora; Alfredo Ramos, responsable de la especialidad en el Hospital Ramón y Cajal y presidente de la SEOR; y José Miguel Delgado, un radiofísico actualmente jefe del servicio de Protección Radiológica del 12 de Octubre, que le ha hecho crecer mucho profesionalmente. De hecho, de su mano puso en marcha la primera Unidad de Tomoterapia de España.

¿Cómo afronta esta nueva responsabilidad?
Con mucha ilusión. Es un proyecto muy enriquecedor para mí y un reto, ya que esta comunidad no es una de las mejores dotadas en Oncología Radioterápica. La verdad es que estoy encantada, porque me he encontrado un servicio perfectamente organizado y eso es mérito del doctor Luis Pérez Romasanta. Además, me han hecho un excelente recibimiento por parte de la gerencia y la dirección médica. Hay expectativas de crecimiento, mejorando la dotación técnica y humana.
El Libro Blanco SEOR XXI evidencia que en España faltan equipos y especialistas en Oncología radioterápica. ¿Está de acuerdo?
La mayoría de las comunidades tienen déficit de aceleradores lineales. Son muy pocas las que están bien dotadas. Desde 2008 hasta la actualidad Madrid y Andalucía han avanzado en este sentido, pero Castilla-La Mancha no. Se necesitarían como doce equipos y ahora mismo hay ocho en funcionamiento entre el ámbito público y privado. Probablemente, esta carencia se compense en breve.Su antecesor, el doctor Pérez Romasanta, ha reclamado durante años un segundo acelerador por «seguridad», al margen de la necesidad de racionalizar los horarios, evitar las listas de espera, poner en marcha nuevas técnicas y participar en ensayos clínicos.
¿Considera que la adquisición de otra máquina es en estos momentos necesaria?
Sí que es necesario y creo que desde todos los niveles se está trabajando para conseguir una segunda unidad. La población de Ciudad Real genera una demanda oncológica que se ve sobrepasada con una sola unidad, eso nos obliga a tener un poquito de lista de espera. Yo creo que es un problema que tenemos, pero que está en buenas vías de solución. Dotar un servicio de Oncología Radioterápica conlleva de entrada un gasto de inversión importante, lo que ocurre es que los recursos hay que optimizarlos y un acelerador lineal tiene una vida larga: de diez a quince años. El tratamiento quirúrgico es el más curativo. En segundo lugar está la radioterapia, y su coste está muy por debajo del de la cirugía y la quimioterapia. Sería inteligente invertir más en los tratamientos que son más eficientes. Nuestros gestores tendrían que reflexionar y hacer sus cuentas, porque invertir en tecnología es hacer los tratamientos más coste-eficientes. La radioterapia es mucho más económica y tiene una tasa de curación alta. Aproximadamente el 50 por ciento de los tumores se curan a día de hoy. Eso significa que cinco años después del diagnóstico, el paciente no tiene rastro de la enfermedad.

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